En pleno Mundial, cada detalle puede marcar la diferencia: la preparación física, el descanso, la alimentación, la recuperación… y también la salud bucal.
Cuando pensamos en lo que puede dejar a un futbolista fuera de un partido importante, solemos imaginar un desgarro, una rotura de ligamentos o una lesión muscular. Casi nadie piensa en un diente.
Aunque pocas veces se habla de esto, un dolor de muelas, una infección dental o una enfermedad de las encías pueden afectar el sueño, la concentración, la alimentación y el rendimiento de un futbolista.
No es casualidad que la odontología tenga cada vez más presencia dentro de los equipos médicos que acompañan a deportistas profesionales y selecciones de fútbol. Detrás del rendimiento de un atleta no hay solamente entrenamiento, preparación física y nutrición: la salud de la boca también forma parte de su salud general.
¿Cómo puede la salud bucal afectar el rendimiento deportivo?
La respuesta más sencilla es que la boca forma parte del cuerpo. Aunque durante mucho tiempo la salud bucal se trató como algo separado de la salud general, hoy sabemos que un problema odontológico puede tener consecuencias que van mucho más allá de los dientes.
Dolor y falta de concentración
Un dolor de muelas puede ser intenso, persistente y difícil de ignorar. Durante un entrenamiento o un partido, cualquier molestia constante puede dificultar la concentración y afectar el bienestar del deportista.
En el fútbol de alto rendimiento, donde las decisiones se toman en segundos y los márgenes de error son mínimos, competir con dolor puede convertirse en una desventaja.
Problemas para dormir y recuperarse
El descanso es una parte fundamental del rendimiento deportivo. Durante el sueño, el organismo lleva adelante procesos esenciales para la recuperación física y mental.
Un dolor dental o una infección pueden interrumpir el descanso y provocar noches de sueño insuficiente. Si un deportista duerme mal, también puede verse afectada su recuperación entre entrenamientos y partidos.
No se trata únicamente de la molestia en la boca, sino de todo lo que ocurre después de una noche sin dormir bien.
Dificultades para alimentarse
Los deportistas de alto rendimiento necesitan cubrir requerimientos nutricionales muy específicos. El dolor al masticar, la sensibilidad dental o una infección pueden hacer que una persona evite determinados alimentos o modifique su forma habitual de comer.
Cuando el organismo necesita energía y nutrientes para entrenar y recuperarse, cualquier dificultad para alimentarse correctamente puede convertirse en un problema.
Infecciones e inflamación
Una infección dental no desaparece por ignorarla. Puede avanzar, provocar dolor intenso y generar una respuesta inflamatoria en el organismo.
En un deportista sometido a grandes exigencias físicas, cualquier problema de salud que aumente la carga que debe afrontar el cuerpo merece atención.
Por eso, esperar a que aparezca un dolor intenso antes de consultar al odontólogo no es una buena estrategia, ni para un futbolista profesional ni para cualquier otra persona.
¿Puede un problema dental dejar a un jugador fuera de un partido?
Sí, puede ocurrir.
No todos los problemas bucales tienen la gravedad suficiente como para impedir que un deportista compita. Sin embargo, una infección aguda, un dolor intenso, una urgencia odontológica o un traumatismo dental pueden condicionar seriamente su capacidad para entrenar o jugar.
El problema es que muchas enfermedades bucales avanzan durante un tiempo sin generar síntomas evidentes. Una caries puede no doler en sus primeras etapas y una enfermedad de las encías puede desarrollarse progresivamente sin que la persona perciba la gravedad del problema.
Cuando el dolor aparece en el peor momento —antes de una competencia, durante un viaje o en medio de un torneo— el margen para resolverlo puede ser mucho menor.
Por eso, en el deporte de élite la prevención es especialmente importante.
Los problemas bucales son frecuentes entre deportistas de élite
Puede parecer contradictorio. Los deportistas profesionales cuentan con preparadores físicos, nutricionistas, médicos, fisioterapeutas y acceso a algunos de los mejores recursos de salud. Sin embargo, diferentes investigaciones han encontrado una alta frecuencia de problemas bucales entre atletas de élite.
Entre los problemas observados con mayor frecuencia se encuentran:
- caries dentales;
- inflamación y enfermedad de las encías;
- erosión o desgaste dental;
- sensibilidad;
- traumatismos en dientes y tejidos de la boca.
Algunos deportistas también han señalado que sus problemas de salud bucal afectan su calidad de vida, su entrenamiento o su rendimiento.
Esto demuestra algo importante: tener un cuerpo entrenado y una excelente condición física no garantiza tener una boca sana.
¿Por qué los deportistas pueden tener mayor riesgo de problemas dentales?
Existen varios factores relacionados con el entrenamiento y la competencia que pueden aumentar el riesgo de desarrollar problemas bucales.
Bebidas deportivas, geles y alimentos con carbohidratos
Durante entrenamientos y competencias, muchos deportistas consumen bebidas deportivas, geles energéticos y otros productos ricos en carbohidratos.
Estos productos pueden ser necesarios dentro de determinadas estrategias nutricionales, pero su consumo frecuente expone los dientes repetidamente a azúcares y, en algunos casos, a sustancias ácidas.
Cuando esta exposición se repite muchas veces durante el día y no existe una adecuada estrategia de cuidado bucal, puede aumentar el riesgo de caries y erosión dental.
Boca seca y menor protección de la saliva
Durante el ejercicio intenso puede disminuir la cantidad de saliva en la boca. La respiración bucal, el esfuerzo físico y la deshidratación también pueden favorecer la sensación de boca seca.
La saliva cumple una función protectora: ayuda a limpiar la boca, neutralizar ácidos y proteger los dientes.
Cuando disminuye, los dientes pueden quedar más expuestos a condiciones que favorecen la aparición de caries y desgaste dental.
Rutinas exigentes y viajes constantes
Entrenamientos, concentraciones, partidos, viajes y cambios de horario pueden hacer que la salud bucal quede relegada.
Incluso en deportistas con acceso a excelentes profesionales, la falta de tiempo y la ausencia de controles preventivos pueden permitir que pequeños problemas avancen sin ser detectados.
Estrés y hábitos asociados
La presión de la competencia también puede relacionarse con hábitos como apretar o rechinar los dientes.
El bruxismo puede generar desgaste dental, sensibilidad, molestias musculares y dolor en la zona de la mandíbula, especialmente cuando no se detecta a tiempo.
Fútbol y traumatismos dentales
Además de las caries y las infecciones, los futbolistas también están expuestos a golpes.
Un choque con otro jugador, un codazo, una caída o el impacto de una pelota pueden provocar fracturas, desplazamientos o pérdida de dientes.
Ante un traumatismo dental, el tiempo puede ser decisivo. Una evaluación odontológica rápida permite determinar la gravedad de la lesión y las posibilidades de conservar el diente afectado.
Por eso, la odontología deportiva no se ocupa solamente de tratar enfermedades: también participa en la prevención y el manejo de traumatismos.
El papel del odontólogo en el deporte de alto rendimiento
Durante mucho tiempo, la odontología deportiva se asoció principalmente con los protectores bucales. Hoy su función es mucho más amplia.
Los controles odontológicos periódicos permiten:
- detectar caries antes de que provoquen dolor;
- identificar infecciones que todavía no presentan síntomas;
- evaluar la salud de las encías;
- controlar el desgaste y la erosión dental;
- detectar signos de bruxismo;
- prevenir urgencias durante competencias o viajes;
- tratar problemas antes de que interfieran con el entrenamiento.
La lógica es sencilla: si un deportista controla regularmente sus músculos, articulaciones y estado cardiovascular, ¿por qué dejar librada al azar una parte del cuerpo que también puede afectar su bienestar y rendimiento?
¿Cuándo debería realizarse un control odontológico?
No es necesario esperar a sentir dolor.
Un control preventivo permite detectar problemas en etapas tempranas, cuando generalmente son más sencillos de tratar.
En deportistas, puede ser especialmente recomendable realizar una evaluación odontológica antes de:
- comenzar una temporada deportiva;
- viajar a una competencia importante;
- participar en un torneo prolongado;
- aumentar significativamente la carga de entrenamiento.
También es importante consultar si aparecen síntomas como dolor, sensibilidad persistente, sangrado de encías, inflamación, movilidad dental, molestias al masticar o cambios visibles en los dientes.
Cómo cuidar la salud bucal si practicás deporte
Algunas medidas sencillas pueden ayudar a reducir el riesgo de problemas:
- mantener una correcta higiene bucal todos los días;
- usar pasta dental con flúor;
- limpiar también los espacios entre los dientes;
- mantener una hidratación adecuada;
- evitar mantener bebidas deportivas o azucaradas en contacto con los dientes durante más tiempo del necesario;
- no esperar a sentir dolor para consultar;
- realizar controles odontológicos periódicos.
La estrategia debe adaptarse a cada persona. Un deportista profesional, un niño que juega al fútbol y alguien que entrena de forma recreativa pueden tener necesidades diferentes.
Casos reales de futbolistas afectados por problemas dentales
Aunque pueda parecer sorprendente, la relación entre fútbol y salud bucal no es solamente teórica. A lo largo de los años, varios futbolistas profesionales han tenido que enfrentar dolores, infecciones y tratamientos odontológicos en momentos importantes de sus carreras.
Eduardo Camavinga: fuera de un partido por un problema dental
En marzo de 2026, Eduardo Camavinga se perdió un partido del Real Madrid debido a un problema dental.
El caso mostró de forma muy clara algo que muchas veces se subestima: un futbolista puede estar en perfectas condiciones musculares y físicas y, aun así, no estar disponible para competir por un problema en la boca.
Un dolor dental intenso o una infección pueden afectar el descanso, la alimentación y la concentración, además de requerir atención y tratamiento inmediato.
Steven Gerrard: un absceso antes de una semifinal de Champions League
En 2005, Steven Gerrard tuvo que someterse a un procedimiento odontológico debido a un absceso bucal justo antes de una semifinal de la Champions League entre Liverpool y Chelsea.
Finalmente pudo jugar, pero el episodio demuestra cómo una urgencia dental puede aparecer incluso en uno de los momentos más importantes de la temporada.
Un absceso dental es una infección que puede provocar dolor intenso, inflamación y malestar general. Sin tratamiento, puede avanzar y generar complicaciones, por lo que no debería considerarse un problema menor.
Robin van Persie: la salud dental bajo la lupa por sus lesiones recurrentes
En 2009, Robin van Persie decidió someterse a la extracción de sus muelas de juicio mientras buscaba respuestas a sus recurrentes problemas físicos.
En aquel momento se investigó la posibilidad de que sus problemas dentales pudieran estar relacionados con otras molestias del organismo.
Es importante aclarar que un caso individual no permite afirmar que un problema dental sea la causa directa de una lesión muscular. Sin embargo, el episodio refleja una tendencia cada vez más presente en el deporte de élite: analizar la salud del deportista de forma integral y no tratar la boca como una parte aislada del resto del cuerpo.
No son casos aislados: ¿qué muestran los estudios en futbolistas profesionales?
Más allá de los nombres conocidos, la investigación científica muestra que los problemas de salud bucal son frecuentes entre los futbolistas de élite.
Un estudio realizado en 187 jugadores profesionales encontró una alta presencia de problemas como caries y erosión dental. Algunos de los propios futbolistas señalaron que su salud bucal afectaba su entrenamiento o su rendimiento.
Estos datos resultan especialmente llamativos porque hablamos de deportistas que cuentan con equipos médicos, nutricionistas, fisioterapeutas y acceso a atención de primer nivel.
La conclusión es clara: una excelente condición física no garantiza una buena salud bucal. Y en una competencia como el Mundial, donde un solo partido puede definir años de preparación, prevenir una urgencia odontológica también forma parte del cuidado del deportista.
Preguntas frecuentes sobre salud bucal y deporte
¿Una infección dental puede afectar el rendimiento deportivo?
Sí. El dolor, la inflamación y las alteraciones del sueño o de la alimentación pueden afectar el bienestar y la capacidad de un deportista para entrenar o competir en las mejores condiciones.
¿El dolor de muelas puede impedir jugar un partido?
Depende de la intensidad y de la causa, pero un dolor dental intenso puede dificultar el descanso, la concentración y la alimentación. En algunos casos, una urgencia odontológica puede hacer necesario suspender temporalmente la actividad.
¿Las bebidas deportivas dañan los dientes?
Su consumo frecuente puede aumentar la exposición de los dientes a azúcares y ácidos. Esto no significa que todos los deportistas deban eliminarlas, sino que su uso debe formar parte de una estrategia adecuada de nutrición, hidratación y cuidado bucal.
¿Los deportistas necesitan controles odontológicos especiales?
No siempre necesitan tratamientos diferentes, pero sí es importante considerar factores propios de la actividad física, como la frecuencia de entrenamiento, la hidratación, la alimentación deportiva, el riesgo de traumatismos y el calendario de competencias.
Cuidar la boca también es cuidar el rendimiento
Cada vez que vemos a un futbolista disputar un partido decisivo, observamos apenas una parte de todo el trabajo que sostiene su rendimiento.
Detrás hay entrenamiento, descanso, nutrición, recuperación física y profesionales de distintas áreas. Y cada vez más, también hay odontólogos.
A veces, la diferencia entre rendir al máximo y competir condicionado no está en una lesión espectacular, sino en algo mucho más silencioso: un dolor que no deja dormir, una infección que avanzó sin ser detectada o un problema que nadie revisó a tiempo.
La gran enseñanza del deporte de alto rendimiento también sirve para la vida cotidiana: la salud bucal no es solamente una cuestión estética.
Es parte de la salud general. Y la prevención permite detectar problemas antes de que se conviertan en una urgencia.
Este artículo fue escrito por el Dr. Álvaro Heller, profesional de BioSmile, y publicado en el periódico El País como «Fútbol y salud bucal: ¿Puede un problema dental dejar a un jugador fuera del Mundial?«, en la sección de Bienestar.