La búsqueda de la sonrisa perfecta: un ideal que está cambiando. Durante décadas, la odontología estética estuvo asociada a una imagen muy concreta: dientes perfectamente alineados, extremadamente blancos y completamente simétricos. Revistas, publicidades y redes sociales ayudaron a instalar la idea de que existía una única forma correcta de sonreír y que alcanzar esa apariencia era el objetivo final de cualquier tratamiento estético.